Mirador de Dalt Vila, Hotel en Ibiza, España
Encontrar un oasis tranquilo puede ser casi imposible durante los ajetreados meses de verano en Ibiza, pero una estancia apacible y lujosa en el Hotel Mirador de cinco estrellas, enclavado entre las murallas protectoras de Dalt Vila, es la solución perfecta para recargar las pilas.
El hotel boutique, abierto todo el año, es propiedad de Enrique Fajarnés y antiguamente era una casa (bien elegante) desde finales de siglo, que pasaba de generación en generación en su familia hasta convertirse en propiedad de su protección. Su situación, junto a grandes palmeras y justo al lado del castillo en la parte más antigua de Ibiza Ciudad, es absolutamente espectacular.
La lámpara de araña, que te dejará con la boca abierta y está hecha de cristal italiano de Murano en color negro, es una imagen inolvidable cuando entras en el vestíbulo del Mirador. El diseñador de interiores Joan Ribas no ha movido cielo y tierra, incluso para decorar los baños de la recepción, la grand suite y suite, que están hechos con preciosa piedra ónice verde, importada de Pakistán.
Es lo último en intimidad, el hotel sólo tiene 13 habitaciones; una grand suite que presume de una espaciosa terraza privada completa con jacuzzi, junto a un mini gimnasio y sauna; una suite; cuatro junior suites; cuatro dobles y tres individuales, cada una decorada con un estilo clásico – piensa en mobiliario antiguo elegante y en una decoración exquisita y suave.
Para mimarte, envuélvete con una bata suave y utiliza los productos de belleza de la marca española Loewe que están disponibles en todas las habitaciones o date un capricho y tómate una copa relajada en el bar después de un chapuzón en la piscina en la segunda planta.
El elegante restaurante, que sirve cocina gourmet mediterránea, está abierto al público, pero con sólo seis mesas definitivamente tendrás que reservar con antelación. Los afortunados que se hospeden en el hotel pueden aprovecharse de su servicio de habitaciones las 24 horas – ¡perfecto para un desayuno en la cama o simplemente si no puedes afrontar dejar el lujo de tu preciosa suite por un momento!
This story was published on July 5, 2008